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La maravillosa arquitectura egipcia, parte V

Las maldiciones:

La muerte de Lord Carnarvon destapó lo que supondría una ola de muertes inexplicables, todas relacionadas con el mundo egipcio y las tumbas faraónicas. Se desataron sospechas y multitud de habladurías sobre esta muerte, sobre todo de manos de los amantes de lo oculto y ancestral. Espiritistas de todas partes del mundo se empeñaban en transmitir informaciones nada tranquilizadoras. Según ellos, los sacerdotes del antiguo Egipto se comunicaban entre sí, portando mensajes terroríficos que contribuirían en su conjunto a alimentar la leyenda de la maldición del faraón. Tema central durante largo período de tiempo, invadiendo campos de la literatura, música o cine, solo necesitaban añadir más muertes para que ésto se convirtiera en algo sensacionalista. Y las muertes llegaron, inesperadamente.

Arthur Mace, arqueólogo de profesión, pertenecía al grupo de Howard Carter. Muere de forma inexplicable después de pasar sus últimos días en un coma profundo, estando en el mismo hotel que invadió Lord Carnarvon durante su expedición por la tumba de Tutankamón. ¿Coincidencia? Los fans del mundo del ocultismo no lo creían, y así se lo hicieron saber al mundo. Joel Woolf, un amigo cercano de este filántropo inglés, muere sospechosamente después de sacar unas fotos en la cámara mortuoria de dicho faraón, al igual que Richard Bethell (un secretario de Howard Carter)

Es larga la lista de muertes bajo la supuesta maldición de las momias. Por ejemplo, la hermana de Lord Carnarvon, Audrey Herbert, se suicidó en Londres. La esposa del filántropo, Almina, también murió de forma repentina después de visitar la tumba. Archibald Reid, doctor, le encomendaron sacar las radiografías de la momia, y cayó muerto sorprendentemente, sin que nadie pudiera esperárselo. Lee Stack y George Gould visitaron la cámara mortuoria y cayeron muertos después de visitarla, por no mencionar la gran lista de personas, arqueólogos, directores de museos y gente culta que visitó el Valle de los Reyes. Tras 6 años desde el descubrimiento, sumaban 35 los cadáveres que había dejado a su paso. Todos tenían en común a Tutankamón.

A pesar de todas estas extrañas muertes, Tutankamon no fue el único rodeado de una maldición. El sacerdote Khapah Amon creó una maldición sobre su cadáver “La cobra que está sobre mi cabeza se vengará con llamas de fuego a quien perturbe mi cuerpo. El intruso será atacado por bestias salvajes, su cuerpo no tendrá tumba y sus huesos serán lavados por la lluvia” Lord Harring, coleccionista inglés, adquirió la momia de este sacerdote, y murió aplastado por un elefante. Efectivamente, su cuerpo quedó abandonado y sus huesos reposaron bajo las intensas lluvias. Esto ocurrió en 1879.

El Titanic, coloso insumergible, tampoco se libra de las teorías egipcias. Un pasajero, Lord Canterville, traía consigo una momia de una pitonisa  que procedía del reinado de Amenofis IV. En su brazalete rezaba “despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que quisieron adueñarse de ti” El barco se hundió, y se llevó consigo más de un millar de personas.

¿Casualidad?

Las constructoras se mantienen a flote

Las constructoras últimamente no están viviendo su época más fructífera, tal como está el panorama de la construcción ahora mismo. Pero, aún así, sigue habiendo constructoras y empresas de reformas que mantienen el caché bien alto, ofreciendo los mismos servicios de antaño sin importarles  que la situación actual sea más complicada. La calidad de los servicios es la mejor garantía de éxito, y lo tienen presente en su día a día. Una de ellas es Carballal, cuyo abanico de posibilidades se expande tanto como las posibles necesidades de cada cliente.

Todo el proceso constructivo recae en esta empresa, abarcándolo minuciosamente en todos y cada uno de los proyectos que le sean planteados. ¿Por qué? Porque así todo el desarrollo del mismo se facilita notablemente, sin descuidar la demanda del cliente. Éste tiene la oportunidad de escoger qué nivel de involucración desea mantener a lo largo del proyecto, todo ello con el objetivo de mostrarle que todo el espacio se ha desarrollado de acuerdo con sus deseos, establecidos previamente.

Esta constructora ofrece una serie de servicios diferenciados que, conjuntamente, forman un todo de lo más completo. Veamos:

  • El diseño del proyecto: La empresa posee una serie de arquitectos y arquitectos técnicos expertos en su labor. Su experiencia previa es su carta de presentación y, junto con la planificación del proyecto, llevarán a cabo los deseos y/o necesidades de cada cliente de la manera más profesional posible. Por un lado está la parte técnica, que ha de equilibrarse perfectamente con la parte práctica para obtener los mejores resultados. La optimización de espacios, la estética y la calidad se englobarán en torno a un mismo nivel económico, el propuesto por el cliente, sin ir más lejos.
  • El estudio económico y de calidades: desarrollar correctamente la valoración económica del proyecto o de la obra es esencial para satisfacer al cliente. Para ello, se planificará una reunión con el cliente, en la cual se hará un estudio en profundidad, personalizado, de la obra a realizar. Durante la reunión con el cliente, se visitará el inmueble (si se puede) porque es necesario recopilar toda la información posible para entender con claridad qué pretende conseguir el cliente con la obra, y cómo la quiere exactamente.
  • Ejecutar la obra: La fase constructiva entra dentro de este apartado. Es la que más complejidad tiene, y por ello se sirve del equipo técnico especializado, facilitado por Carballal. Antes de llevar a cabo ninguna acción física, se realiza un estudio sobre qué medios serán los mejores para el proyecto, cuáles son necesarios, y cuáles son prescindibles para cumplir con el presupuesto planteado y acordado. Una de las ventajas de trabajar con Carballal es la presencia del cliente. Puede participar y sentirse integrado en la medida que así lo desee.
  • La postventa: aquí entran en juego diferentes factores. El primero es revisar al detalle la obra realizada de manos del jefe de obra. Tras el visto bueno, es el mismo jefe de obra quien se encargará de revisar la obra una segunda vez, esta vez con el cliente presente y la dirección facultativa (en caso de existir) Si hay alguna deficiencia, se toma nota para ver cómo podría solucionarse. La rehabilitación de fachadas entra en juego en cuanto el cliente decida contratar este servicio en particular.

La maravillosa arquitectura egipcia, parte IV

Los amantes de las pirámides saben que éstas no son únicamente un templo o una tumba que alberga el cuerpo de un faraón. No. Todos los que estamos inmersos en este fantástico mundo histórico sabemos que las pirámides entrañan más secretos de los que podríamos imaginar. Sus recovecos, adornados y unidos por pasadizos secretos, túneles cavados para mantener ocultos todos los secretos que ahora pretendemos revelar. Estar ante las pirámides es algo increíble, te hace sentir tremendamente pequeño pues su tamaño es grandioso. Lo más sorprendente es saber que todo lo que contemplamos está hecho por el hombre. Personas como nosotros que, en aquella época, carecían de derechos. Esclavos fustigados en constante agonía, moviendo piedras mientras su único pensamiento se centraba en terminar la jornada y volver a casa con sus familias. Si tan solo supieran las maravillas que crearon con tanto esfuerzo…

Es una verdadera pena que la erosión haya hecho acto de presencia, alterando negativamente la preciosa fachada que cubre estos monumentos. Los saqueos, por otra parte, sufridos por la Gran Pirámide hacen casi imposible determinar cómo se construyeron estas moles, las medidas exactas, los cálculos realizados. No se puede garantizar un error de diez centímetros siquiera, sobre todo en cuanto  a la longitud de la base, o la altura del monumento. Es un misterio que solo los pensadores de la época sabrían resolver con suma facilidad.

Maldiciones egipcias

Cuando se descubrió el Valle de los Reyes, la aportación arqueológica fue tal que hasta encontraron el cuerpo de un faraón momificado completamente intacto, que databa de tres mil años atrás. El gozo y la alegría duró poco al ver cómo, poco a poco, todos los descubridores de las tumbas egipcias iban muriendo, como si de una sucesión se tratara. Quien ingresaba en la cámara sepulcral, o guardaba una mínima relación con las momias, moría misteriosamente. Seis años después de su descubrimiento, fueron 35 las personas científicas muertas.

Cuando el arqueólogo inglés Howard Carter se aventuró por la cámara de Tutankamón, el viernes 17 de febrero de 1923, no se le pasó por la cabeza encontrar una estela de barro apenas visible en caracteres jeroglíficos que declaraban “La muerte golpeará a quien perturbe el sueño del faraón” Al igual que en este caso, los arqueólogos y expertos en egiptología suponían que todas las tumbas albergaban advertencias del mismo calibre. De todas formas, casi todos los sepulcros acabaron convirtiéndose en cámaras vacías de momias, estelas, vajillas y objetos preciosos. Es el motivo principal por el que nunca se sabrá qué consecuencias sufrieron los asaltantes de estas tumbas, contradiciendo las órdenes de los sumos sacerdotes.

El siglo XX ha estado lleno de leyendas y habladurías acerca de las maldiciones que sufrió tal o cual saqueador, todas algo confusas pues no se ha podido verificar la naturaleza de las mismas. Las cosas no se mostraron mejor cuando Carter y sus compañeros decidieron abrirse paso por la tumba de Tutankamon. Meses antes de aventurarse por la tumba, Carter encontró el pasillo que conducía directamente a la cámara funeraria del faraón. Por aquellos días, una cobra se comió a su canario. Las cobras eran los animales protectores de los sacerdotes egipcios, y este presagio fue tomado por el pueblo egipcio como el principio de futuras catástrofes. A pesar de aquel incidente, Carter, Lord Carnarvon y los demás muchachos se introdujeron en la tumba del faraón. Nada más entrar Carnarvon, un mosquito le picó, se infectó la picadura, y murió trece días después en el hospital de El Cairo. Momentos antes de su muerte, aseguró que se iba a reunir con Tutankamon. Casi en ese mismo instante, su perro en Inglaterra, murió de un infarto. Son muchos los misterios que se quedan en eso, simples misterios. Pero en este caso, puede que haya más verdad en estas leyendas de la que tratamos de ocultar.

La maravillosa arquitectura egipcia, parte III

Continuamos con el fascinante mundo egipcio, y esta vez concretaremos la construcción de las pirámides y mencionaremos las más relevantes. Para empezar, ¿cuáles han sido las pirámides clásicas?

Construyendo las pirámides

El material utilizado para erigir semejantes monstruos de la construcción no era otro que las piedras obtenidas de las canteras de Tura, junto a la orilla este del río Nilo (próximo a las colinas de Mugattan) El revestimiento exterior de las pirámides está conformado por esta piedra. Las principales herramientas utilizadas para llevar a cabo todo este trabajo eran una serie de objetos de cobre, sierras incluidas, capaces de cortar cualquier piedra caliza. Lo que incita a cuestiones es cómo extrajeron piedras tan duras como el granito. Es por eso por lo que muchos expertos opinan que la utilización de este tipo de piedras fue algo tardía, y que al principio, los egipcios se servían de bloques de piedra situados sobre la superficie.

Herodoto estuvo reflexionando acerca de las técnicas constructivas de las pirámides y declaró que, mínimo, se necesitó de más de cien mil hombres, en turnos de tres meses, durante veinte largos años. El transporte de las piedras parecía algo engorroso. Pero la dificultad no erradicaba en el transporte fluvial, sino en mover las piedras desde el río hasta la zona de construcción. Las inundaciones que se sufrían por la época contribuyeron bastante al transporte de las piedras. Cuando no quedaba otro remedio, las piedras eran transportadas por tierra a base de trineos personalizados que asían a la piedra con cuerdas. Conforme los rodillos se iban colocando, los trineos se deslizaban sobre las pistas previamente preparadas. Pero aún no se sabe a ciencia cierta cómo se construyó la parte exterior de la pirámide. Cómo elevaron tales bloques de piedra hasta conformar la forma triangular tan conocida.

Una de las teorías que se ha ido barajando es la construcción de una única rampa de abastecimiento que se encargaría de cubrir un lado de la pirámide. Los otros tres lados permanecerían tapados por terraplenes de pendiente más pronunciada. Mientras la pirámide cobraba algo de altura, la rampa también creía y se iba adaptando al estrechamiento de la pirámide, así se evitaba el riesgo de desmoronamiento. En cambio, los otros tres lados de la pirámide estaban provistos de terraplenes que albergaban anchura suficiente en la cumbre para dejar pasar a los hombres y sobre todo, a los materiales.

Estos terraplenes normalmente se usaban para poder elevar las piedras, para eso estaba la rampa. Arqueólogos han descubierto algunas de las vigas de madera que completaban el proceso arquitectónico de las pirámides. Como detalle, la última piedra colocada en al cúspide de la pirámide, se tallaba en granito.